sábado, 12 de enero de 2008

Rumores

Alguien ha plantado un rumor sobre mi regalo en mi corazón. Ahora la sombra de la sospecha se cierne sobre nuestra amistad emergente como los virus gripales se ciernen sobre tu cuerpo y sobre el cuerpo de Alvaro. Es curioso, los virus os igualan y os diferencian en vuestras reacciones ante la enfermedad. Tu mirada sufridora, resignada, de hombre fuerte y, sin embargo, vulnerable, pidiéndome cariño y cuidados, silenciosamente, dejándote acariciar la frente con una sonrisa. Y la mirada hastiada, suficiente, de Alvaro, acostumbrado al abandono, a la independencia, negándose a recibir, buscando sufrir en soledad. Unas horas contigo, unas horas con él, aviones y lluvia. En medio de todo ello, la mudanza consumada, el inicio de un sueño, de mi nueva "familia feliz", despertarme en la casa azul, desayunar con David, en nuestra casa, con el aroma de los limones mojados y el café recién hecho. La vida me sonríe, a pesar del clamor de los rumores malintencionados, a pesar de no poder evitar compararos, en la salud y en la enfermedad.

4 comentarios:

Salitre dijo...

Por supuesto que las comparaciones son odiosas...pero quién consigue no hacerlas cuando se encuentra en tu situación?? Es inevitable y en ocasiones considero necesario hacerlo. Partiendo de que todos somos distintos y esa distinción nos hace especiales, la comparación es un técnica más de ayudarte a tomar una decisión. De valorar los pros y los contras, como en la típica lista de anotar las cosas positivas y negativas que cada uno de los dos tiene...(aunque te confieso que a mi esas listas nunca me funcionaron).
Te deseo muchísima suerte en esta nueva etapa.

Besitos azules!!

saudade dijo...

Las comparaciones son inevitables, y aunque no queramos hacerlas terminamos usándolas. Bien por nosotros mismos, bien porque nuestro subconsciente actúa por nuestra cabeza.
Quizá sí que tienen que ser necsarias... Quién sabe.

Un besazo :)

Ainhoa dijo...

Entonces, ¿ya te has mudado definitivamente?
Pasa de rumores y disfruta en tu casa azul. En cuanto a las comparaciones, estoy de acuerdo, creo que es inevitable, por mucho que trates de no hacerlas.
Un besito.

Alhada dijo...

Os cuento que he decidido hacer caso omiso de los rumores, y también he decidido intentar no comparalos, al fin y al cabo, quien llora por no poder ver el sol...¡Y son tan bellas las estrellas!