miércoles, 5 de diciembre de 2007

Manu

Manu vende "La Farola" en la puerta del centro comercial que hay al lado de casa de mis padres. Es un negro alto, guapo, fuerte, un auténtico superviviente. A veces, le invito a comer o a tomar un café. Aún no habla bien español, pero dice que los españoles nunca le miramos a la cara, eso le duele a Manu. Por lo que me cuenta, creo que se siente como uno de los espectros de La Isla, aquéllos que no tenían nombre, ni rostro, ni importancia alguna. Manu se echa tres sobres de azúcar en el café, yo me conformo con una sacarina. A Manu su ropa regalada le sienta mil veces mejor que a mí todos mis trapos recién comprados en las tiendas de toda Europa. Cuando me ve llegar por la calle, la sonrisa de Manu se traslada a sus ojos: "Amiga guapa, ¿Cómo va eso?" "Bien, Manu, ¿Y tú?¿Vendes algo hoy?" Mi madre a mi lado se ha quedado blanca y rigida, aprieta la mandíbula "Esta es mi madre, Manu" "Encantado señora. Su hija, buena amiga, guapa" dice llevándose la mano al pecho. Mi madre intenta ser educada, todos los fantasmas del pasado deben estar aullando en su cabecita rubia, "Ho-hola" Consigue articular con un hilillo de voz". Yo me río "Bueno Manu, nos vamos a comprar que tenemos prisa" "Adios, mi amiga" "Adios Manu".

3 comentarios:

Ainhoa dijo...

Pero, ¿qué te pasa? ¿Quieres matar a tu madre?;-)
Me encanta leer lo que escribes, aunque tú ni siquiera te des cuenta, me hace sentir más cerca de ti. Y ese nuevo blog tiene muy buena pinta.
Un besazo.

Anónimo dijo...

Fue un encuentro casual, lo juro,jejeje. . .yo también te leo a ti. Siempre me parece que no nos vemos lo suficiente, ni hablamos de todas esas aficciones que, extrañamente, tenemos en común. Tengo fotos de Alfaro y ahora soy tu vecina!!!

Ainhoa dijo...

¿Qué es eso de que ahora eres mi vecina? Y, ¿a qué fotos te refieres? Y ya que estoy, ¿vas a ir por Alfaro en Navidad? Yo voy del 20 de diciembre al 2 de enero. Miedo me da, tanto día seguido.