lunes, 31 de diciembre de 2007
Balance
El 2007 ha sido un año sorprendente en muchos aspectos. Lo comencé con una familia, que sentía mía, y lo termino con otra, que realmente lo es. Conseguí salir de la Isla, llegar hasta Manhattan y volver a volar segura, esta vez sabiendo que el crucero será largo y divertido. 2007 ha sido un viaje íntimo, desde la resignación del amor con Diego hasta la valentía de la soledad, pasando por la frustración de no llegar a alcanzarte, eso sí, con importantes paradas: la relación con Fran que me enseñó cómo merezco ser tratada y la relación con Carina que me enseñó cómo no debo llegar a tratar yo a los demás. Cuando comencé este blog, a mediados de año, no creía que pudiera siquiera volver a sentir ilusión, y ahora me emocionan nuevos proyectos, la Casa Azul, mi viaje a Buenos Aires y esta relación espírica, regalo de Navidad, que apenas comienzo con Alvaro, al que ya presiento como una gran amistad. Para tí y para mí, no ha sido el mejor año, te he notado alejarte, poco a poco, de mí, San Borondón me robó la fidelidad y también tu cercanía, esa intimidad que compartíamos antes de mi partida, es como si no hubieras sabido esperarme, quizás, no confiaste en que la fuerza de mi amor me devolvería al mundo de los vivos para estar otra vez a tu lado. El 2007 ha sido también un año de grandes amistades, en el que gente como Knut, Silvia, Marimar, Yola, Elvira, Ruth, Nicol, Edina, Lito, David, todas Las Chungas, Mari, Ainhoa, Fran, Azu, etc...han aguantado mi tristeza, me han ayudado en mi mudanza y han soprepasado mis expectativas con gestos de cariño que me emocionan al recordarlos, cada uno en su estilo. Sea como sea, no ha sido un año corriente, este pasado, ni un año más...ha tenido cosas buenas, pero me deja una ausencia que lo convierte en fatídico, desequilibrando el balance y mi optimismo habitual. Este ha sido el primer Año Nuevo sin mi abuela y a mi me duele que la vida simplemente siga, como si nada hubiera pasado, siento hasta rabia de que otro año llegue, ignorando que ella ya no está.
jueves, 27 de diciembre de 2007
La Casa Azul
Es bella, la Casa Azul, mi futuro, mi nueva vida. Es bella y siempre ha estado ahí, en un rinconcito de mis sueños, esperando para hacerse realidad. Es como si las piezas del puzle siempre hubieran estado presentes y ahora encajaran de golpe, todas: el mar, el norte, las montañas cercanas, el Viento, la Navidad, el limonero del jardin, el tono exacto de añil. Muchas de esas obsesiones inexplicables que componían mi mundo interior, el mundo de mis fantasías, se aglomeran ahora en la estampa de esta casa intuida desde antaño, amada antes de ser vista. Al igual que, al entrar en ella, presiento las futuras escenas en cada uno de sus rincones, las risas venideras en la cocina, preparando un desayuno pausado de domingo, al ritmo de ese rap que le pido a David últimamente: "Dale más Juani, dale más, ya le doy, ya le doy....". Me vislumbro sentada en la galería de la entrada, con el sol colándose entre las ramas del limonero, los pies en alto, leyendo un libro prestado por Alvaro, pensando en la última noche que dormimos juntos, en Madrid, mientras vosotros jugaís a juegos de cachorros sanos en el jardín, que olerá a hierba cortada, porque será primavera. Es bella y es frágil, la Casa Azul, porque al venir del mundo de los sueños, corre el peligro de no acabar de materializarse, por eso, ahora, contengo el aliento y cruzo los dedos.
Sigue el baile
Ahora me toca bailar a ritmo veloz. La música de mi vida se ha vuelto rápida, tan rápida que no hay tiempo para los sentimientos. Otra vez los amantes y las conquistas se suceden vertiginosamente: las noches, los rostros, los detalles apenas contados de sus vidas antes de, los mensajes amables del día después. . .Me cuesta concentrarme, recordar quién era quién, sus edades, sus profesiones, sus caricias idénticas. En ésta rauda melodía, sólo ha habido una nota discordante, un compañero que ha tocado las cuerdas de mi alma, con palabras sabias, con besos tántricos, con libros prestados, sólo a él volveré a bailarle a un ritmo más dulce, cuando pase este villancico agotador y el año nuevo comience. Las vueltas se aceleran, yo sigo aguantando el ritmo, tú no estás en la pista.
martes, 18 de diciembre de 2007
Aficciones
En los perfiles de los blogs, en los cuestonarios de personalidad y en los ficheros de cualquier índole, siempre declaramos aficciones inocuas: leer, viajar, ir al cine, jugar a la petaca, etc. . . Pero yo, me estoy dando cuenta estos días, de que, si soy sincera conmigo misma, mis verdaderos intereses, mis auténticos "leifmotiv", son , digamos, inconfesables o, al menos, políticamente incorrectos. Porque, vamos a ver, ¿Qué pasaría si, por ejemplo, en éste blog, pongo de buenas a primeras que lo que realmente me gusta, es emborracharme hasta perder la cabeza y, sobre todo, ligar como una descosida? Todos tenemos nuestras pequeñas obsesiones o entretenimientos, volar, es para mí una de ellas, como lo es escribir, viajar, leer, observar a la gente. . .pero, lo cierto, es que jamás he dejado de salir una noche en la que hubiera perspectivas de consumir cantidades ingentes de alcohol y/o de ligar con algún tío interesante, para quedarme en casa leyendo un buen libro o viendo la última película de cine alternativo. Es más, me estoy obsevando últimamente, y soy absolutamente feliz, en las ocasiones en que hay alguna tensión sexual de por medio. Me encanta flirtear, coquetear, ligar. . .llámalo como quieras, de hecho, he llegado a la conclusión de que me gusta más esta fase que la del enrolle o consumación sexual propiamente dicha.
Me doy cuenta de que este tipo de comportamiento inmaduro, suele obedecer a necesidades de satisfacción de la autoestima. Dicen que los clásicos casanovas siempre han querido, inconscientemente, probarse a sí mismos y al mundo, su poder de seducción. Pero, genuinamente, creo que no es mi caso. Yo ya sé de sobra que tengo poder de seducción, y aunque comprendo que dicho poder, como mi belleza, o mi inteligencia, siempre serán superables por los de otras personas, me conformo con lo que me ha tocado en suerte en la lotería genética. En mi caso, creo que esto de beber y ligar me divierte más que cualquier otra aficción alternativa y punto. Lo malo es que, entre esas aficciones alternativas está también pensar en tí, soñarte, pasar tiempo contigo incluso. Aunque casi siempre intente engañarme a mí misma, llenándome de pensamientos románticos, hay una vocecita escéptica, que me ve actuar en las noches que tú no estás y sabe de sobra, que en el fondo, no estaría dispuesta a renunciar a esta nueva vida de ligues superficiales ni siquiera por tu supuesto amor imposible.
Me doy cuenta de que este tipo de comportamiento inmaduro, suele obedecer a necesidades de satisfacción de la autoestima. Dicen que los clásicos casanovas siempre han querido, inconscientemente, probarse a sí mismos y al mundo, su poder de seducción. Pero, genuinamente, creo que no es mi caso. Yo ya sé de sobra que tengo poder de seducción, y aunque comprendo que dicho poder, como mi belleza, o mi inteligencia, siempre serán superables por los de otras personas, me conformo con lo que me ha tocado en suerte en la lotería genética. En mi caso, creo que esto de beber y ligar me divierte más que cualquier otra aficción alternativa y punto. Lo malo es que, entre esas aficciones alternativas está también pensar en tí, soñarte, pasar tiempo contigo incluso. Aunque casi siempre intente engañarme a mí misma, llenándome de pensamientos románticos, hay una vocecita escéptica, que me ve actuar en las noches que tú no estás y sabe de sobra, que en el fondo, no estaría dispuesta a renunciar a esta nueva vida de ligues superficiales ni siquiera por tu supuesto amor imposible.
viernes, 14 de diciembre de 2007
Marte
Ayer acabé llorando en brazos de Diego, su hombro olía a casa y los latidos de su corazón me recordaron cómo me sentía al principio, cuando aún dormíamos desnudos y abrazados, convencidos de que habíamos encontrado a la persona que compartiría nuestra vida. El, por supuesto, no me besó, ni me dijo que me quería, sólo me dijo que podía volver cuando quisiera, con esa voz gris, modulada sin pasión ni sentimientos. Volví a casa de mis padres mareada y agotada. Encendí esta ventana al mundo que, ahora, es mi ordenador y recibí un mensaje de mi tío Chus. Dice que, durante este mes de diciembre, Marte estará más cerca que nunca en la historia humana, de la Tierra; que dicha cercanía alcanzará su zénit la noche del 27 y que, entonces, Marte se verá como una especie de luna roja en el cielo. Cuando leí el mensaje sentí un pálpito en el corazón, como aquella vez que oí tu nombre por primera vez, antes de conocerte. Presiento que esa noche pasará algo especial, elijo creerlo, porque ¿Qué es la vida sin sueños, sin magía? Yo lo sé, es la vida que me esperaba junto a Diego y su pragmática pandilla. Ahora que, por fin, me he librado de los cazadores de sueños, pueden comenzar los milagros. De momento, pronto habrá una luna roja en el cielo de Navidad.
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Segunda vuelta del baile
Ayer, me dijo un compañero de vuelo, con el que me pasé toda la línea coqueteando descaradamente hasta que me enteré de que era un enemigo declarado de mi prima, que "las peores" somos las que estamos "en la segunda vuelta del juego de las sillas". Es más, me explicó que, de vez en cuando, se nos rompe una silla, o se quema, y entonces, nos levantamos y volvemos a bailar. Me pareció graciosísimo, en parte porque tiene razón, en parte porque me imaginé inmediatamente a mí y a todas mis amigas solteras (que son muchas y, contrariamente a las leyes naturales, cada vez son más) bailando alrededor de un círculo de sillas ignífugas y quebradizas. Luego estuve pensando que la soltería otorga a la noche de una cierta emoción extra y, por tanto, motiva a salir más, pero que, a fuerza de haberte sentado en más de una silla digamos "defectuosa", de esas que te dejan caer al suelo estrepitosamente, acabas con una cierta aversión a sentarte, ya lo dijo Paulov, por lo que simplemente bailas y das vueltas y más vueltas al son de la música, espero que siempre alegre, con las nalgas amoratadas. Estos días comienza, según esta curiosa teoría, la segunda vuelta del baile, yo estoy preparada, el ritmo ya va dominando mi vida. Hey Mr DJ I wanna dance! ¡Danzad, danzad, malditos!
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Bahía
Siempre que vuelvo a ver la tierra que me vio nacer, se dilatan mis ojos ante su belleza. La luz de la Bahía de Vigo penetra en mi cerebro, ablándandolo. Las colinas verdes, el olor a salitre, las playas de Cangas, los maullidos de las gaviotas sobrevolando la costa, los barquitos pesqueros y, sobre todo ello, el mar, ese ente amado al que siempre vuelvo, mi Océano Atlántico, mi Mar del Norte.
Pienso que es el mar el que me llama a vivir cerca de él, en Inglaterra, en el Fiordo de Noruega, en San Borondón. . .ahora me reclama para que vuelva a su vera, en Santander. Nunca me enamoro de ciudades interiores, Madrid, Zaragoza, Alfaro, me dan una cierta desazón, sólo cuando advierto el aroma del mar cerca me siento completamente a gusto, sólo si hay olor a mar y a nieve, a mar y a hierba mojada, olor a libertad y a Norte.
Pienso que es el mar el que me llama a vivir cerca de él, en Inglaterra, en el Fiordo de Noruega, en San Borondón. . .ahora me reclama para que vuelva a su vera, en Santander. Nunca me enamoro de ciudades interiores, Madrid, Zaragoza, Alfaro, me dan una cierta desazón, sólo cuando advierto el aroma del mar cerca me siento completamente a gusto, sólo si hay olor a mar y a nieve, a mar y a hierba mojada, olor a libertad y a Norte.
Manu
Manu vende "La Farola" en la puerta del centro comercial que hay al lado de casa de mis padres. Es un negro alto, guapo, fuerte, un auténtico superviviente. A veces, le invito a comer o a tomar un café. Aún no habla bien español, pero dice que los españoles nunca le miramos a la cara, eso le duele a Manu. Por lo que me cuenta, creo que se siente como uno de los espectros de La Isla, aquéllos que no tenían nombre, ni rostro, ni importancia alguna. Manu se echa tres sobres de azúcar en el café, yo me conformo con una sacarina. A Manu su ropa regalada le sienta mil veces mejor que a mí todos mis trapos recién comprados en las tiendas de toda Europa. Cuando me ve llegar por la calle, la sonrisa de Manu se traslada a sus ojos: "Amiga guapa, ¿Cómo va eso?" "Bien, Manu, ¿Y tú?¿Vendes algo hoy?" Mi madre a mi lado se ha quedado blanca y rigida, aprieta la mandíbula "Esta es mi madre, Manu" "Encantado señora. Su hija, buena amiga, guapa" dice llevándose la mano al pecho. Mi madre intenta ser educada, todos los fantasmas del pasado deben estar aullando en su cabecita rubia, "Ho-hola" Consigue articular con un hilillo de voz". Yo me río "Bueno Manu, nos vamos a comprar que tenemos prisa" "Adios, mi amiga" "Adios Manu".
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