Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Siempre había habido en el planeta del Principito flores muy simples. Pero aquella había germinado un día de una semilla llegada de quién sabe dónde. Y así, ella lo había atormentado con su vanidad un poco sombría. ¡No supe comprender nada entonces! Debí juzgarla por sus actos y no por sus palabras ¡No debí haber huido jamás! ¡No supe adivinar la ternura que ocultaban sus pobres astucias! ¡Son tan contradictorias las flores!
4 comentarios:
Así me ha dejado tu texto: con el vello tremendamente erizado.
Vaya...Lucas, como uno de los protagonistas de mi novela, de veinte años también, aunque el mío no tiene los ojos morochos, sino grises y fríos.
¿Cuándo quedamos para celebrar tu cumpleaños y que me cuentes tus aventuras?
Un beso.
nos tienes que ir pasando trozos de esa novela tuya. . .cuando vuelva a pasar por Madrid te llamo y te cuento, ahora paso todos los dias libres en la casa azul, pero la otra noche vi a Nagore y a Ruth en Malasaña (aterricé a las 11 de la noche y me liaron) Besitos
Y tú me tienes que dejar leer la tuya.
Espero tu llamada.
Un beso.
Publicar un comentario